La secretaria general del PSOE de Córdoba, Rafi Crespín, ha reclamado a la nueva delegada territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía en Córdoba, María Jesús Campos Aguilera, que aproveche su llegada al cargo para “poner fin a años de dejadez, falta de planificación y gestión complaciente y de brazos caídos” de la administración sanitaria andaluza en la provincia y que dé respuesta inmediata a las principales reivindicaciones sanitarias de Córdoba.
Crespín ha apelado a la formación de la nueva delegada, licenciada en Medicina y Cirugía y especialista en Medicina del Trabajo, ante “la enorme responsabilidad y la larga lista de deberes pendientes en la provincia que no puede seguir aplazando”. “Le damos la bienvenida y le deseamos acierto, pero desde el PSOE vamos a exigirle hechos y no más promesas, porque Córdoba lleva demasiado tiempo esperando soluciones mientras la anterior delegada, María Jesús Botella, ha mantenido una actitud de absoluta complacencia con la gestión de Moreno Bonilla desoyendo las reclamaciones de pacientes, profesionales sanitarios y alcaldes y alcaldesas de la provincia”, ha afirmado.
La dirigente socialista ha situado entre las prioridades la división del Área Sanitaria Sur de Córdoba en dos áreas diferenciadas, recuperando la organización anterior. “No estamos hablando de una reivindicación nueva ni de una ocurrencia del PSOE: es un compromiso que el propio Gobierno de Moreno Bonilla asumió en el pasado mandato y que lleva años incumpliendo”, ha subrayado.
En este sentido, Crespín ha recordado que sindicatos y organizaciones profesionales llevan reclamando la creación de un área sanitaria propia para la Campiña Sur, al considerar que permitiría una gestión más cercana, dinámica y adaptada a las necesidades de la población. “Si la Junta reconoce que el mapa sanitario andaluz se puede modificar para mejorar la organización de otras zonas, no hay ninguna razón para seguir dando largas a Córdoba”, ha defendido.
Precisamente, la dirigente socialista ha recordado que el Gobierno de Moreno Bonilla “no ha cumplido con su compromiso expresado antes de las elecciones autonómicas de 2022 para dividir el Área de Gestión Sanitaria Sur en dos y reservar el Hospital de Montilla y el chare de Puente Genil para los usuarios de la Campiña Sur, y de otro lado, que el Hospital de Cabra se centre y cubra las necesidades de los municipios de la Subbética”.
La máxima responsable del PSOE ha recordado que el Área de Gestión Sanitaria Sur de Córdoba cuenta con más de 265.000 habitantes, dos hospitales –Cabra y Montilla–, el centro de especialidades de Puente Genil, el complejo hospitalario proyectado en Lucena, doce Zonas Básicas de Salud, treinta centros de salud y numerosos consultorios auxiliares, lo que la hacen excesivamente amplia, compleja y conflictiva.
DOS CHARE QUE SIGUEN ESPERANDO
La secretaria general del PSOE cordobés ha reclamado igualmente a la nueva delegada que desbloquee de una vez la creación de los dos Centros Hospitalarios de Alta Resolución comprometidos para Lucena y Priego de Córdoba. “Lucena y Priego no pueden seguir esperando indefinidamente mientras la Junta anuncia compromisos que después no ejecuta. Estos dos centros son necesarios para acercar la asistencia sanitaria a miles de ciudadanos y descongestionar los hospitales de referencia del sur de la provincia”, ha señalado.
Para Crespín, “la política sanitaria de Moreno Bonilla en Córdoba se ha caracterizado por anunciar proyectos, hacerse fotografías y después dejar pasar los años sin que lleguen las soluciones”.
“NO SE PUEDE QUITAR LO QUE YA HABÍA”
Crespín ha puesto también el foco en el deterioro de la cartera de servicios de los hospitales comarcales y la pérdida o reducción de especialidades, una situación que, a su juicio, “está provocando que los pacientes tengan que esperar más y desplazarse más lejos para recibir una atención que antes tenían más cerca”.
Como ejemplo, ha citado la situación del Hospital de Montilla, donde se acumulan más de 1.500 pacientes pendientes de consulta de Traumatología procedentes de Atención Primaria, a los que se suman alrededor de 200 derivados desde otros servicios del propio hospital.
“Es absolutamente incomprensible que con más de 1.700 pacientes esperando en Traumatología en el área de Montilla se plantee incluso que una plaza destinada a este hospital termine reforzando el hospital de Cabra”, ha denunciado.
La situación, ha añadido, “no se limita a Traumatología”. En Neumología hay cerca de 700 pacientes pendientes de consulta, mientras que en Digestivo también son más de 700 los pacientes en espera, según los datos trasladados por el Sindicato Médico de Córdoba.
“Esto demuestra que la Junta no puede seguir hablando de normalidad cuando hay pacientes esperando durante meses y profesionales reclamando recursos. La nueva delegada tiene que escuchar a los trabajadores y reforzar las plantillas y las especialidades allí donde hacen falta”, ha reclamado.
LOS PACIENTES DE DIÁLISIS, EN ASCUAS
Otro de los asuntos que Rafi Crespín ha situado como prioritario es el nuevo modelo de transporte sanitario para pacientes de hemodiálisis, que comenzará el 1 de septiembre y sustituirá el servicio prestado durante más de tres décadas por profesionales del taxi por ambulancias no medicalizadas.
“Los pacientes de diálisis están en ascuas porque, a pocos días del cambio, siguen sin conocer con suficiente detalle cómo va a funcionar el nuevo sistema, qué medios habrá y cuánto tendrán que esperar para ir y volver de sus tratamientos”, ha advertido.
La socialista ha exigido a la Junta que concrete cuántos pacientes pasarán a depender del transporte sanitario, cuántos desplazamientos adicionales se generarán cada día, cuántas ambulancias se incorporarán, cuántos profesionales habrá y cómo se organizarán las rutas y los tiempos máximos de espera, tal y como vienen reclamando sindicatos como la UGT.
“Estamos hablando de personas especialmente vulnerables que tienen que desplazarse varias veces por semana y que, después de horas de tratamiento, necesitan volver a sus casas en las mejores condiciones posibles. No podemos permitir que un cambio de modelo se traduzca en más esperas, más tiempo de desplazamiento y peor atención”, ha señalado.
Crespín ha recordado que más de 400 pacientes de diálisis de la provincia utilizaban el taxi para sus desplazamientos, mientras que las organizaciones del sector estiman que la medida puede afectar a unos 2.000 enfermos en Córdoba. Además, el cambio tendrá un impacto significativo sobre el sector del taxi, especialmente en los municipios rurales. “Si la Junta asegura que la transición será ordenada y segura y que habrá nuevos vehículos y rutas adaptadas a las necesidades de los usuarios, que lo demuestre con datos, recursos y garantías. Los pacientes no pueden ser utilizados como conejillos de indias de una reorganización que no se ha explicado suficientemente”, ha afirmado.
UNA OPORTUNIDAD PARA CAMBIAR EL RUMBO
Por último, Crespín ha insistido en que la llegada de María Jesús Campos “debe servir para cambiar el rumbo de una gestión sanitaria que en Córdoba lleva demasiado tiempo acumulando problemas”.
“Le pedimos que abra una nueva etapa basada en el diálogo con los profesionales, los sindicatos, los ayuntamientos y las plataformas ciudadanas, y que se siente a negociar soluciones concretas para cada uno de estos problemas”, ha indicado.
“Desde el PSOE de Córdoba vamos a estar vigilantes. Queremos que la nueva delegada tenga éxito porque eso significará que los cordobeses tendrán una mejor sanidad pública, pero no vamos a aceptar más años de promesas incumplidas. La división del Área Sanitaria Sur, los chares de Lucena y Priego, la recuperación de especialidades y la garantía de un transporte digno y seguro para los pacientes de diálisis no pueden seguir esperando”, ha concluido.