La concejala del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Córdoba Alicia Moya ha acusado al Gobierno de José María Bellido de utilizar la normativa andaluza sobre contaminación acústica como «una coartada» para justificar la paralización de la nueva Ordenanza de Veladores, pese a que «no existe ningún motivo técnico, jurídico o administrativo que avale ese retraso».
Moya ha recordado que el PSOE llevó esta cuestión al último Pleno municipal para conocer las razones por las que el Ejecutivo local ha decidido frenar una ordenanza que durante meses presentó como una prioridad para la ciudad. «La respuesta fue muy reveladora. No hubo ningún informe técnico ni ningún obstáculo jurídico que justificara la paralización. Solo se habló de un supuesto periodo de reflexión, de esperar a ver qué hacen otros municipios y de seguir buscando un consenso que, en realidad, ya existe», ha señalado.
La edil socialista ha recordado que el propio Gobierno municipal ha reconocido en reiteradas ocasiones el amplio consenso alcanzado en la Mesa de Veladores tras años de trabajo con hosteleros, asociaciones vecinales, comerciantes y otros colectivos. Ese proceso permitió elaborar un texto que fue aprobado para iniciar su tramitación administrativa y que, además, cuenta con el respaldo de órganos como el Consejo del Movimiento Ciudadano, que ha reclamado públicamente acelerar su aprobación.
«Si el consenso existe, el borrador está terminado y no hay informes que aconsejen detener el procedimiento, la pregunta es evidente: ¿qué ha cambiado?», ha planteado.
Para el PSOE, la explicación ofrecida por el Gobierno municipal carece de fundamento. «La normativa andaluza sobre contaminación acústica está en vigor desde 2025 y es de obligado cumplimiento con independencia de que Córdoba apruebe o no una nueva ordenanza. Por eso creemos que el ruido ha dejado de ser el motivo para convertirse simplemente en la excusa».
Moya ha insistido en que la futura Ordenanza de Veladores no nació únicamente para adaptar la normativa municipal al decreto autonómico, sino para actualizar una regulación que permanece prácticamente igual desde 2008: «Estamos hablando de ordenar mejor la ocupación del espacio público, establecer criterios claros para las autorizaciones, dar seguridad jurídica a la hostelería y mejorar la convivencia entre vecinos, comerciantes y establecimientos. Todo ese trabajo ya está hecho».
La concejala socialista ha señalado que el verdadero problema para el Gobierno municipal no es la adaptación a la normativa acústica, sino que una nueva ordenanza obliga a poner orden en una situación que, especialmente desde la pandemia, «se ha caracterizado por una ocupación del espacio público cada vez más desregulada y por una fiscalización claramente insuficiente».
«Regular significa fijar límites, inspeccionar y exigir el cumplimiento de las normas. Y eso beneficia a la inmensa mayoría de negocios que sí cumplen, mejora la convivencia y evita que unos pocos obtengan ventajas incumpliendo las reglas», ha insistido.
Para el Grupo Socialista, la decisión de retrasar la ordenanza responde exclusivamente a motivos políticos. «Todo apunta a que el Gobierno de Bellido quiere evitar el coste de adoptar decisiones que pueden resultar incómodas cuando quedan menos de dos años para las elecciones municipales. Es llamativo que una ordenanza que hace unos meses era una prioridad haya dejado de ser urgente precisamente ahora».
Moya ha defendido que «gobernar no consiste solo en abrir procesos de participación y presumir del consenso alcanzado; gobernar significa tomar decisiones cuando el trabajo de escucha ya ha terminado. Y en este caso ese trabajo concluyó hace tiempo».
Por ello, el PSOE ha exigido al Gobierno municipal que abandone las excusas y reactive de inmediato la tramitación de una Ordenanza de Veladores que Córdoba lleva esperando casi dos décadas: «No podemos resignarnos a que Córdoba siga con una ordenanza de 2008 mientras el Gobierno municipal retrasa una regulación ampliamente consensuada por puro cálculo político. La ciudad necesita decisiones, no más pretextos».