El Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Córdoba ha llevado al pleno municipal la necesidad de que el Consistorio se anticipe a las consecuencias que para las familias vulnerables tendrán la crisis económica y energética derivado del conflicto bélico en Irán, y para ello ha propuesto que se paralicen la subida de los recibos de agua y basura, actualmente en tramitación, y el refuerzo de los programas sociales con la disposición de más fondos y recursos a través de modificaciones de créditos.
Los socialistas, que han exhibido en el pleno carteles con el lema ‘No a la Guerra’, han valorado que el Gobierno de España ya esté concretando medidas que incorporará en un real decreto y han defendido que prevalezca el derecho internacional sobre cualquier tipo de decisión unilateral de cualquier gobierno, por muy poderoso que sea.
El portavoz socialista, Antonio Hurtado, ha urgido a que el Ayuntamiento de Córdoba tome cartas en el asunto “porque toda crisis económica lleva consigo un perjuicio a los más vulnerables y el aumento de la brecha social”.
Para ello, ha instado al Gobierno de Bellido a anticiparse y traer medidas al próximo pleno, al tiempo que le ha lanzado varias propuestas por la vía de ingresos y de gastos.
Hurtado ha exigido la paralización de las subidas de agua y de basura, de un 4% y un 2,2% respectivamente, que están actualmente en tramitación para aliviar el gasto familiar, mientras que por la vía de gastos ha conminado a reforzar y duplicar con modificaciones presupuestarias las partidas sociales que llevan congeladas tres años, tales como la de emergencia social, de 1,7 millones; la de ayudas al alquiler, de 1,3 millones; y la de ayudas a las familias, de 500.000 euros. “Pedimos que se dupliquen, porque es más necesario que nunca”, ha apuntado.
El Grupo Socialista ha llevado a pleno, además, dos mociones: una sobre la pasarela peatonal en Turruñuelos para garantizar la movilidad de 200.000 vecinos de Córdoba en Santa Isabel y Figueroa sobre la que ha habido acuerdo, y otra sobre la necesidad de invertir y prevenir en materia de inundaciones tras las consecuencias del último tren de borrascas en la capital, sobre todo en Villarrubia, Alcolea, Majaneque, Cuevas de Altázar, Altea o Guadalvalle.