La tasa turística no debería ser un debate ideológico ni un arma electoral. Debería ser un instrumento para que el turismo contribuya a mantener y mejorar la ciudad que lo hace posible», ha señalado González.
La edil socialista ha recordado que el PSOE mantiene una posición coherente desde hace años: implantar una tasa turística de carácter finalista, gestionada por los ayuntamientos y destinada exclusivamente a financiar actuaciones que mejoren los municipios turísticos.
«Lo primero que hay que explicar a la ciudadanía es qué es una tasa turística. No la pagan los cordobeses. Es una pequeña aportación que realizan quienes se alojan en establecimientos turísticos y que se destina a sufragar parte del coste que supone recibir millones de visitantes cada año.»
En este sentido, González ha explicado que esta herramienta permite financiar actuaciones como la conservación del patrimonio histórico, el refuerzo de la limpieza viaria, la mejora de la seguridad, la creación de espacios públicos más amables, el mantenimiento de jardines y zonas verdes, la movilidad sostenible, la instalación de sombras, fuentes o aseos públicos, así como otras inversiones destinadas a mejorar tanto la experiencia de quienes visitan la ciudad como la calidad de vida de quienes residen en ella.
«No se trata de cobrar por cobrar. Se trata de que el turismo también contribuya al mantenimiento de los servicios públicos que utiliza y al cuidado del patrimonio que viene a disfrutar.»
La concejala socialista ha recordado además que esta herramienta funciona con absoluta normalidad en numerosos destinos turísticos europeos y también en ciudades y comunidades españolas, donde la recaudación se destina precisamente a proteger el patrimonio, mejorar los servicios públicos y avanzar hacia un modelo turístico más sostenible.
«Si otros grandes destinos turísticos utilizan estos recursos para mejorar sus ciudades, resulta razonable que Andalucía pueda abrir un debate serio sobre una herramienta que permita a los municipios afrontar el enorme esfuerzo económico que supone atender cada año a millones de visitantes.»
Sin embargo, González considera que «lo verdaderamente sorprendente no es hablar de una tasa turística, sino comprobar cómo el Partido Popular cambia de opinión según dónde gobierne».
«José María Bellido, como presidente de la FAMP, ha defendido abrir este debate. Alcaldes del Partido Popular también han reclamado una tasa turística para disponer de más recursos con los que atender las necesidades de sus municipios. Pero cuando entran en juego otros intereses políticos, el discurso cambia.»
La edil socialista ha señalado además la contradicción existente en el Gobierno andaluz.
«Juanma Moreno ha entregado las competencias de Turismo, la principal industria de Andalucía, a Vox, un partido que rechaza frontalmente la tasa turística. El resultado es un Gobierno incapaz de fijar una posición clara porque está condicionado por su socio.»
Por ello, González se ha preguntado «qué defiende realmente el Partido Popular».
«¿La posición que mantiene Bellido como presidente de la FAMP? ¿La de los alcaldes populares que piden esta herramienta? ¿La del Gobierno andaluz? ¿O la de Vox, que ni siquiera quiere abrir el debate? No puede ser que la postura del Partido Popular cambie en función del lugar donde gobierna, de quién tenga delante o de cuáles sean sus intereses electorales.»
La concejala socialista ha recordado que Córdoba recibe cada año millones de visitantes y que esa realidad supone un importante esfuerzo para la ciudad.
«Precisamente porque Córdoba tiene importantes carencias en materia de limpieza, conservación del patrimonio, aseos públicos, sombras, movilidad o mantenimiento del espacio público, resulta imprescindible abrir el debate sobre herramientas que permitan obtener recursos finalistas para mejorar estos servicios. De eso trata una tasa turística: de que quienes disfrutan de la ciudad contribuyan también a su conservación y mejora.»
Por ello, el PSOE defiende que cualquier tasa turística responda a tres principios fundamentales: que sea finalista, que su gestión corresponda a los ayuntamientos y que cada euro recaudado revierta íntegramente en mejorar la ciudad, reforzando los servicios públicos, protegiendo el patrimonio y haciendo de Córdoba un destino turístico más sostenible y de mayor calidad.
«Este debate debería centrarse en cómo hacer más sostenible el turismo y cómo garantizar que la riqueza que genera revierta también en la conservación del patrimonio y en la mejora de la calidad de vida de nuestros vecinos.»
Finalmente, Mamen González ha reclamado al Partido Popular «coherencia y liderazgo».
«Resulta difícil entender que José María Bellido, como presidente de la FAMP, defendiera abrir el debate sobre la tasa turística mientras su propio partido entrega las competencias de Turismo a Vox, un partido que rechaza frontalmente esta herramienta. El Partido Popular debe explicar si su posición es la de Bellido, la de sus alcaldes o la de Manuel Gavira. Porque las tres no pueden ser compatibles.»
«El turismo es la principal industria de Andalucía y merece una política seria, estable y consensuada. Lo que no puede hacer el Partido Popular es mantener un discurso distinto en cada institución o modificar su posición en función de sus intereses electorales o de los pactos que necesite mantener. Córdoba necesita un modelo turístico de futuro, no improvisación ni contradicciones.»